2 de mayo de 2007

1ra Noticia de Joaquín

Encontre en mi PC esto que escribí cuando nos enteramos de la venida inminente de Joaquín...

Jueves 24 de agosto de 2006, 00:00 hrs. aprox.

Nos acabamos de enterar que vienes en camino. Que estas alojadit@ en el vientre de tu mamita. De que manera nos asustaste. Tu mama y yo hemos quedado atónitos. Llegaste tan pronto. Nosotros pensábamos que llegarías, en realidad, que debías llegar en un par de años más. Sin embargo estabas aquí. Te mostrabas ante nuestros ojos proyectados en ese simple aparatito que nos contó de ti. Esa noche (miércoles en la noche) comimos unas pizzas con tu mama. Fue de cerdos a decir verdad. Nos reímos y al menos por mi parte no pensé en que podías estar compartiendo con nosotros esas ricas pizzas. Probablemente también las disfrutaste, de hecho hacía casi dos meses que llevabas compartiendo nuestros momentos buenos y los no tanto, junto a tu madre y a mí.

Tu mama lo presentía y apenas “apareciste” ante nosotros supo que estabas ahí, disfrutando del calorcito de la guatita mas linda del mundo, como le digo yo.

Yo no lo podía creer. Me asuste y no sabia que hacer ni decir. No estaba en mis (nuestros) planes y lo cambiaste todo.

El sábado de esa semana (26 de agosto) fuimos al medico, a chequear que no fuera una falsa alarma. En realidad con un miedo tremendo. Lo típico, previo a la ecografía. Ya en la sala de video, apareciste. Te vimos. 9 mm. de vida y tu corazoncito latiendo a 146 LPM (latidos por minuto). Tu mama lloraba y yo tenía un nudo en la garganta. Se acabaron todos los miedos, lo llenaste todo. Vamos a ser papas y tu vas a ser nuestr@ hij@. Ya somos una familia. Eres un regalo de Dios. El regalo más hermoso que nuestro Padre nos ha dado.

Han pasado ya casi 15 días desde que supimos de ti y estamos felices, esperándote. La ilusión me nubla casi la vista. ¿Como serás? Ya hemos tenido algunas conversaciones, lo más probable es que no las recordarás, pero yo me he sentido feliz hablándole solo a la guatita de tu mamá. Ella me dice que tu le pides ciertas cosas que a mi me parecen que las quiere ella. De hecho he notado que ustedes se han aliado para obtener cosas del papá.

Este tiempo ha sido feliz. Ya paso la preocupación, el medico nos dijo que estaba todo bien. Que el tiempo que estuviste ahí “conío” (escondido en nuestro idioma familiar) sin que supiéramos de ti, no pudo pasarte nada malo. La verdad es que debes ser muy fuerte.

1 comentario:

Juan Pablo dijo...

Hermosa reflexión. Ahí se ponían en juego todas las expectativas y también los miedos de la futura paternidad. Dios quiera que ustedes puedan llegar a ser, no tanto aquellos padres que ustedes quisieron ser, sino aquéllos, que Joaquín quiere y necesita para dar pasos firmes en la vida